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jueves, 20 de noviembre de 2014

Lo hago por tu bien.

Todos los días bajo un manto de frustración, ahogándome en miedos ridículos, en tonterías e inseguridades.
"Lo estás haciendo mal", me dices, y yo rompo otra de esas gomas flexibles que sujetan mis dos mitades. El problema, no es que lo esté haciendo mal, es que ya quedan pocas gomas y estoy cansado de romperme poco a poco. Que si vas a hacer que me rompa, déjame hacerlo del tirón. agarrarme de los bordes de todo esto y tensarme hasta que se suelten todas esas mierdas que llevo dentro.
Es por tu bien, repites, intentas hacer que me lo crea, que me deje encerrar, pero soy de esas personas que no deben estar en sitios donde no puedan estirar los brazos. Mis brazos, que son los que más han dolido. Ahora son testigos de 18 años inmaduros y suplicantes, de las noches vacías, los apegos, los despectivos y los blogs estúpidos. Son testigos de mi yo más rabioso, del tembleque y el escozor de después. Que tengo un corazón infuncional, estropeado por toda esa ponzoña que me trago cada vez que tengo que guardar las formas y no arrancarme de una el nudo de la garganta.
Pero no pasa nada, de verdad. Piensas que te apoyo, crees que pienso que morderse el interior de la mejilla para no gritar, o asomarse a una ventana es de gente que no está bien de la cabeza. Piensas que creo que es por mi bien. Pero todo esto me lleva a pintarme un agujero en las entrañas, a sufrir los silencios y a tragarme el significado de intimidad. A buscar donde apoyarme y caerme por idiota.

No puedo dejar de pensar que escribir esto no sirve para nada. Que seguiremos igual, que es por mi bien.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Deja de llorar, o de gritar o de odiarme.



"Creo que al final he acabado por escribir demasiado y no decir nada.
Perdona, me he dejado llevar.
Deja de llorar, corazón, o de gritar o de odiarme, ya no sirve de nada,
todo eso no sirve para nada."
RAINBOWS.

Me habría gustado contarte que ya tampoco podía dormir, que me pasaba horas y horas soñando con los ojos abiertos, imaginando un despertar de infancia a las ocho de la mañana, pero me había olvidado de tu número de teléfono y había estado marcando al azar esperando que la suerte me devolviera tu voz y con tu voz volviera tu rostro y tus manos y tu olor y que volviésemos a sentirnos como lo hacíamos antes. El tiempo cura las heridas, me dijeron. Pero el tiempo no es tiempo si lo pasas, inerte, con la mirada ahogada en el pasado. Que hacía mucho que ya no daba cuerda al reloj de la pared y se había estancado en cualquier hora suelta, probablemente de madrugada, cuando todo sucede más lento. Deberías saber que no todo pasó como crees, que no fue tu culpa, que ya venía de fábrica y que tú sólo me hiciste darme cuenta de que tenía cortados los frenos, que iba de cabeza al desastre y que me llevaría a todo el que se me cruzase en el camino. Y además, el estar solo tampoco estaba tan mal, me daba tiempo a escribir, pero como lo hacía antes, diciéndolo todo en pocas lineas. Y me daba tiempo para pensar y siempre tuve las ideas más claras que ninguno otro, aunque fuesen estúpidamente dolorosas

lunes, 27 de octubre de 2014

Morir en el intento.

No hables.
Puedo adivinar la mirada que seguro estás poniendo. Lo siento. Soy yo otra vez. Sí, estoy bien. ¿Sabes? Estaba pensando en nosotros, oh, bueno, sí, estaba pensando en yo con respecto a ti.
Puede que algún día escuches esas canciones que quise enseñarte pero que nuca llegaste a entender, podrías olvidar tu yo egoísta y ser tu yo nocturno, esa yo de entre mis sábanas, y dejarte llevar por las voces de aquellos que me hicieron volar. 
"¿Salimos a fumar?" no, ya no fumo. Confundí los dolores del pecho con el humo del tabaco y decidí dejarlo por prescripción médica. Porque seguir era ya jugar a ser nihilista pero no es igual de divertido si no lo haces tú.

Todo esto me recuerda a cuando escribía miles da palabras a tu nombre en este blog de sal, pensé que el mundo podría entender algo de lo que quise decirte y que sólo quedaba en intentos. 
Hace ya mucho que dejé de pensar en esto como lo que pudo haber sido y me centré en no pensarlo pero últimamente me ha dado por destapar los botes mal cerrados y joder, hay unos cuantos. Son las ventajas de quedarse atrás, de verlos huir a un mundo de puertas abiertas. Revivirlo todo otra vez pero ahora sin la ayuda de nadie. 

Supongo que esto describe mi yo actual, no es mi yo cansado, ni siquiera es mi yo nocturno, sólo es mi yo abierto en canal.  

sábado, 18 de octubre de 2014

Imbécil.

"Sentirse como un puzzle en manos de un imbécil" 
Ray Loriga

Siento que descalabro,
que me valgo a golpes de martillo.
Derrocho indiferencia por las cuatro esquinas
de este cuadro deshecho.
Como un puzzle en las manos de un imbécil
que busca encuadrar los colores de tu poesía. 
Quiebro mi trayectoria y me desnudo buscando
otro punto de vista, 
buscando otro conjunto de emociones que me realce los ojos.
Vuelvo a destaparme en las noches de invierno, a correr en el metro
y pararme a bailar junto al andén.
A escribir socorros en otro escote de flores
y dejarme mentir,

porque es más fácil vivir
que ser.

lunes, 6 de octubre de 2014

31 and falling

En serio, burlarme como siempre habéis hecho. Repudiadme, ignorarme y huir por que os quiero y lo odio. Odio la suma, odio el conjunto, odio vuestras sonrisas beodas, odio a los reflejos, a los idiotas y a los narcisistas. Odio a los ridículos, odio a los generosos y los ignorantes. Odio a los que corren a esconderse de ellos mismos.

Tengo que contar que la vida funciona por altibajos y desde que existo se consume en números rojos. La tortilla olvidó como darse la vuelta y nos morimos de asco quemándonos siempre por el mismo lado, pateando las emociones como balones de fútbol, encajando palabras como puños.

Tengo que contar que mis noches dejaron de ser noches cuando las pasé despierto tres veces seguidas, cuando las almohadas se acostumbraron a saber a sal y las gasas gangrenaron mis heridas. A través del reflejo deduzco mi condición maleante de hijastro del demonio, error, condón pinchado, despropósito y desfigurado hijo no deseado de Dios. Está latente la humildad de mis pupilas envueltas en un egoísmo de color verde tan rabioso como el rojo de mi sangre. 





Vuelvo a suplicar retrospección al mundo, vuelvo a odiar mis manos y sus finas y débiles muñecas, vuelvo a maldecir cuando escribo. Raspo lo que queda del dulce bote que quiso ser el año pasado y que se quedó pegado a la tapa y todos saben que siempre me ha dado asco chupar el envase. Que nunca fui de los que se quedan con las migajas.
Soltarme, sabéis que no os necesito, que lo que llevo dentro está arrancado del infierno.
Dejadme morir tranquilo, hacer el mal y sembrar mi pánico. Vomitar la corrupción de mis entrañas ambiciosas en mi más absoluta soledad. Sufrir el silencio de vuestra jodida indiferencia y la lástima de los que antes fueron alguien...

Dejad que sepa que no os merezco.

sábado, 4 de octubre de 2014

Absolutamente nada.


























"No se puede respirar tanto tiempo, tantas veces,
un aire que duele"
Karim Chergui, Jaques y el Mar. 


Ya no sé por qué me duele tanto,
por qué entierro todo lo que soy bajo un
edredón de plumas en verano

Con la espalda desprotegida, ando a trompicones
retrocediendo dos pasos por cada uno que doy
volviendo la mirada aquello que intento dejar atrás
pero que voy a echar de menos

Alzarse victorioso en esta jungla de poemas
manchados de prejuicios
de falsedad e hipocresía.
Porque si hay que sangrar para triunfar en esta vida,
sangrad vosotros.

Que ya me he aprendido el camino
pero la lucidez de los hechos vuelve a dejarme marcas en la piel
y yo no quiero ir.

Estoy casi decidido a mentir,
casi decidido a elegir contar
las grietas del techo sin importunar a nadie.
Tengo más clara mi condición que vosotros
aunque eso no me sirva
para absolutamente nada. 

domingo, 24 de agosto de 2014

Cállate.

Pierdo la mirada en un horizonte ajeno de palabras,
ignorante aficionado que rebusca entre tu basura
intentando no salir con los dedos manchados.

La descarga de la inercia replica en mi cabeza, y vive diciéndome
que yo sólo me alimento de sobras.
Que corra un año para verte y que en tu mirada apenas se muera un solsticio.
Dejó que otro la follara y entre suspiros
soltó un "te quiero" sin dueño
que anidó junto a mi oído.

Caretas de papel para una vida entera de fiesta
y ese juego de la oca imaginario donde tú eres el tablero.
Y si me toca la mentira en otra casilla de abril, cuento con los dedos:
cállate, vete, y por favor;
cierra la puerta al salir.

lunes, 28 de julio de 2014

Recuerdanos como si fuésemos fuertes.

Recuerdanos como si fuésemos fuertes
allá donde vueles sobre los mares de Irlanda,
donde tu piel asombre a otro tonto extranjero
y te olvides de lo cobardes que fuimos aquí.

Recuerdame como si yo también fuese gente
como si no importara la importancia.
Porque no tengo el valor, ni los huevos, ni las ganas
y en este mundo solo triunfan los valientes.

Deberíamos haber estado contentos porque al fin y al cabo hicimos lo que pudimos
aunque perdiésemos el tiempo
y fuimos insensatos al intentarlo.

Pásalo bien allá donde vueles y recuerdanos como si fuésemos fuertes
Pásalo bien allá donde vueles y recuérdame
como si yo también fuese gente.



domingo, 20 de julio de 2014

Correspondencia.

Querida Alice,
a raíz de los acontecimientos y a falta de un diario en mi mesilla he decidido acudir a ti. A ti, dulce lastre, roce de mejilla. Vengo, Alice, para decirte que no todo va bien. Que te echo de menos y el destino a querido tapar los agujeros de mi alma con empastes baratos e infecciosos. Vuelvo a esconderme a fumar en el callejón de al lado de mi casa y a repasar con la mirada una y otra vez las novecientos noventa y nueve pintadas que dejamos en el corazón de aquellos ladrillos. Vuelvo a quedarme despierto hasta tarde escuchando las melodías que mejor saben describir tu nombre y sueño con tus abrazos, con tus besos y con los "te quiero" de por la mañana con ese regustillo a café. Paso los días riéndome de todos los que fardan de enamorados sin haberte conocido. Sin saber que una sonrisa tuya podía iluminar todas las calles de farolas fundidas y llevarte hasta casa de la mano. Sin conocer tus manías, ni tu manera de reírte de la luna cuando bufaba envidiosa.
También, me he dado cuenta de que mi almohada esta harta de secar lágrimas con tu nombre y que desde que te fuiste el sol ya no alumbra tanto porque sabe que no estás tú para verlo. Sé que el aire sabe a agrio y ya nada tiene su complemento absurdo que hacía que lo viésemos como si la idea más estúpida fuese la más real. Sé que las baldosas de mi baño vuelven a teñirse de sangre y ya no hay nadie para sujetarme las manos y vuelvo a tener que fingir que tengo frío.
Alice, han cambiado muchas cosas desde que te marchaste. Me he olvidado de escribir como lo hacía antes y ahora sólo sé bordar tu ausencia entre las líneas de mi cuaderno. Y es que ahora, me da miedo dormir. Me da miedo dormir y me da miedo despertarme por las mañanas y enfrentarme a todo lo que hay ahora.
Lo intento, Alice. Te juro que lo intento.

Te quiere, Holden Zinavoy.


PD: Supongo que nada es para siempre y todo acaba y ya dijo alguien que la gente triste acaba cansando y que aunque duela siempre es mejor si hay papel y boli de por medio.

martes, 24 de junio de 2014

Listado fortuito de mi yo suicida.

1. No veáis esto como algo para creeros fuertes ni lo veáis como los cimientos de vuestra personalidad de millones. Porque los a veces no se hacen años.
Por que esto es, tan solo, una ramificación de mi yo. De mi yo doliente e impenetrable antagonista. Un álter ego deficiente en una foto de carné por cada tres carteras.

2. Las lágrimas del cocodrilo rodarán por las mejillas de todos los que se sepan mi nombre y sus manos nefastas tocaran mi pulcro recuerdo ensuciándolo de su falsedad desmesurada. Que les creerá más fuertes.

3. Alice.
Alice sabe que esto podría ir más allá, podría tomárselo como lo que es. Podría reventar el globo de la angustia y estirar los brazos y salvar al cielo de su propia fatalidad. Algo que le ayude a dejar de fingir que está dormida.
Besar las millones de miradas sedientas de sus caderas de infarto y regresar al abrazo de sus sábanas cada noche para evitar mirar y dormirse antes de acordarse de que aunque siga respirando, está muerta por dentro.

4. Abrid las miradas a la claridad de los hechos y aceptar que tenga que esconderme de vosotros, que no podéis hacerme más daño porque no tengo dónde guardarlo. Oh, Altazor, pájaro de pájaros, ángel expatriado de la cordura, dime, responde a tus preguntas; ¿Cuántos ángeles pueden bailar en la punta de un alfiler? Y desde hoy y para siempre, los versos de Huidobro reverberan en el eco de mi ataúd.

5. Podría cantar los mil motivos de este acto sorpresa o podría echarle la culpa al desamor y su jodida primavera. Pero no sería justo echaros la culpa cuando todo es ese miedo a hundir el alma cada vez que cierro los ojos. No compaginar mi yo feliz con este mundo banal y complicado, demasiado profundo para cualquier maldito corte en la muñeca de los diestros.

¡Me retracto!

Raquítico encubrimiento de la soledad en un estúpido listado del uno al cinco. Es más fácil que todo eso, aplastad los prejuicios y entonar la nana insomne que si me pierdo entre la gente habrá quien cubra mi cadáver.

domingo, 1 de junio de 2014

Y como duele la puta dulzura.

Rompo los esquemas de mi fisionomía
al hablarte.
Al pintar mi estrambótica sonrisa en un lienzo blanco de emociones,
intento ser alguien que abogue por tu locura
ante un tribunal de estúpidos cuerdos
que no entiendan los acordes de Pink Floyd.
.

Y que te aprendas mi nombre y dejes que me escriba la infinitud de tu mirada en el blanco de mis ojos.
En las entrañas de este yo,
tu voz hace eco y rompes los esquemas de mi fisionomía
al hablarme.

domingo, 25 de mayo de 2014

Perfecta imperfección.


Relatos cortos denigrantes y abusivos: mi estabilidad emocional se tambalea.

Ella era una chica de más, de esas que se echan de menos después de una noche sin luces que ver apagar.
Era, quién dice, de la típica chica cualquiera de la que a todo el mundo le gustaría poder hablar
que sale en los libros de infancia, en los cuentos de madrugada y en las truncadas historias de amor.

Él solía jugar a encontrarse con chicas tan típicas como ella y enamorarse de su forma de mirar y su sonrisa imperfecta.
Él adornaba sus historias con afiladas palabras y dejaba que los suspiros de ella las clavaran en su falsa integridad de inhumana autoagresión.

Y pasaban las tardes juntos en el banco del parque. Ella esperaba a la vida y él se limitaba a mirar, cigarro tras cigarro.
A veces, ella se le quedaba mirando y escribía poemas en su libreta azul. A veces, él, se dejaba mirar y se escribía suicidios en el pecho. Así, cigarro tras cigarro. 
Ella escribía sobre su pelo castaño, la infinitud de sus ojos y su forma de ser. Él moría cada tarde y resucitaba cada mañana para ir al parque a dejarse escribir. 
Otras veces ella cantaba y él se limitaba a escuchar. No era un voz muy bonita pero era su voz y con es bastaba. 

Podrían haber disfrutado de su perfecta imperfección
                                 pero solo contaban las miradas. 

martes, 29 de abril de 2014

A mi manera.

No puedo contar la cantidad de veces que retorciste mi corazón aquella noche,
no puedo describir cuando dejé que tú, mi utopía, salieras vencida
y cogiese yo el bus al extrarradio
dejando esa luz.

No puedo, no puedo, no puedo...
si pudiese, escribiría poesía.

Y te explico; que yo no quiero amor ni toda esa mierda
yo solo te quiero a ti, a ti, a ti, y si eso es amor
pues le cambiamos el nombre
y le ponemos alcohol o merienda.

Que la cerveza siempre hace en mi
que lo pinte todo de rosa
y no sé que tienen las botellas
o tus ojos de atlántico,
que aun no siendo azules, sabes que son del mar
y que me pertenecen.

Y que si esta vez te escribo a ti,
otra vez la escribo a ella
y si es problema que tenga que aclarar ante tus besos
todo lo que no aclaro ante el espejo,
te dejo marchar.

Que mi hombro no está hecho
para ser un muro de lamentos,
y lo siento por adelantado
que no voy a ser capaz de
querer tenerte entera,
y lo siento;

que si te quiero, es a mi manera.



martes, 22 de abril de 2014

Cirugía emocional.

-Se me olvidó, lo siento.

Al otro lado del teléfono no me creo lo que oigo. Tus palabras mezcladas por el ruido de la calle y las risas de tus amigos suenan en mis oídos con una falsedad de la que, creía, carecías. Tu tono de voz, tan cruel e indiferente, expresa lo que ni siquiera es una excusa bien fundamentada. Te oigo hablar con alguien, te ríes. Eso tampoco me lo creo. Creo que voy a explotar de un momento a otro.

-Entiendo que te enfades.

Cada palabra que pronuncias es como un pinchazo que me recorre todo el cuerpo. No puedo dejar de pensar en que a mi no se me habría olvidado porque cuando una persona me importa no dejo que se me olvide.
Hoy decido que me desentiendo de ti y de todo tu tú.
Hoy doy un paso.
Que te quiera no importa.
Que me muera, tampoco.
Son daños colaterales.


Cuando llego a casa quemo todas las cosas que llevan tu nombre, no te las mereces. No te mereces nada. El valor de los poemas es proporcional a lo que siento por ti, si lo quemo es porque también puedo matar esa sensación.
 -Ya era hora -pienso mientras "El final de las palabras" se consume en el fuego.

jueves, 10 de abril de 2014

Caos.

Me escondo.
Me escondo porque si salgo, me pierdo.

Me pierdo.
Me pierdo en un laberinto de personas, de palabras que cortan y siegan todo atisbo de integración. Lo envenenan con pesticidas que me carcomen por dentro y hacen de mi tan solo un envoltorio. Una mísera cáscara sin nada que ofrecer más que un perpetuo vacío con faltas de ortografía. Sin bálsamo para las heridas.

Heridas.
Heridas que cubren de pecho para abajo dejando al descubierto entrañas corrompidas por la envidia. Bajo el brazo marcas de la ausencia y la presencia de cierta compañía. Atiende a las pullas que cada una tiene su rastro, su significado, su linea de rojo viril que marca la diferencia en lo que estaría bien y lo que desafortunadamente (o no) está mal.

Mal.
Mal es el fumar. El rajar. El sol de primavera. Mal es escribir en verde, en azul, en rojo o en negro. Mal es escribir, sin más. Mal es mal. Mal es malvado, maléfico, malechor, malversado... Mal es coserse los ojos y no dejar de vomitar la ablución. Sacarse las coníferas de la nariz cuando algún estúpido comentario de aliento me da alergia, cuando atronas mi cabeza sin nicotina de mentiras demasiado ciertas para presentarte a mis padres. Mal es fingir y las mangas largas. No soy valiente.

No soy valiente.
No soy valiente si la vida funciona a base de retos. Complejo de taxidermista sin pies ni cabeza, (o cabeza sin pies) os eructo en esta posición para siempre porque me dan miedo los cambios y necesito rutina para poder volverme loco. Que expresarse es de poetas y yo solo soy juntaletras.

Juntaletras.
Juntaletrassinmótivoparaseguirescuchando. Metapolosoidos.









Caótico.

Átame
los
pulgares
que
no
tengo
manera
de
seguir
escribiendo.


















jueves, 3 de abril de 2014

El final de las palabras.

Y es raro que sea yo, al final, quien carga con la culpa. Y no me importa perder tú valor aunque no tenga otra manera de salir a flote. Y no me importa. Porque hace mucho que dejé de querer que todo saliera bien y no hace tanto que perdí en este juego. Y si tienen que ser que así sea porque no me figuro una vida normal sin derrumbarme cada noche y que ninguna palabra de aliento me anime a continuar.
No fue hace mucho cuando aún tenía tu atención, cuando querías continuar con esto y te olvidaste del juego de niños que luego se convirtió. Y si es hoy cuando me doy cuenta de que solo quisiste que todo saliera bien. Y es que, si lo pienso, puede que no sea el que está echo para que todo le salga bien y perdiste el tiempo. Por que yo nunca fui él, ni tú, ni nadie. Yo solo fui yo y ese fue mi error aunque aprendieras que no todo es perfecto en esta vida.
Son los detalles los que hacen de esto importante porque si te quiero no es que te quiera, es como lo hago. Y si después de tanto no eres nada y yo soy nadie y tú nombre sigue sangrandome y apareciendo escrito en boli azul en la mesa de la clase de Lengua o en los márgenes de mi cuaderno no te lo echo en cara, porque eres lo que eres y eso te hace ser tú. Y si no fueses tú yo no hubiera conocido esto. Todo esto en lo que me he convertido que al fin y al cabo, no está tan mal. Que aunque pierda la cabeza por algo tan tú como lo eres tú a lo mejor, incluso, vale la pena, y por eso no me importa. Y por eso no voy a dejar de insistir porque si lo dejará no sería tan importante y mi cabeza está a punto de soltar las riendas. Escribe ahora su carta de suicidio y dedica sus últimos momentos a ti y a todo tu tú. Por que para eso vale todo esto. Por ti. Por tú.

miércoles, 26 de marzo de 2014

En otro cajón de Madrid.

Harto ya de tanta princesa de largo,
en busca de príncipes de sudaderas rojas
y pantalones por las rodillas.

Harto de que hagas seis kilómetros de trenza
para que suba hasta tú ventana
y te rapes al cero cuando casi estoy llegando.

Por qué si intento saciar tu apetito con mis labios atrofiados
por el desuso
te encierras en otro castillo de arena.

Deja que te quite la corona de oro
y te cubra entera con mis sábanas.
Que hace mil días que te conozco
y hace mil días que me muero.

Creo ser el único que escribe poemas con tu nombre,
no me dejes con las ganas.

Que tienes que deducir mi estado de ánimo
que de eso va el juego.
Tú me engañas con sonrisas falsas y tus fotos de un cuarto de cara.
Y yo te miento con miradas pícaras y mangas largas.

Deja que escriba tu nombre como carta de suicidio, que soy genocida de mis pensamientos a base de dolores de cabeza.
De guardar tu foto, sin llave,  en el cajón de la mesa.

Que me levanto en cuatro horas y no encuentro las palabras
para despedirme de ti.
Que ya está todo dicho, que no me voy a repetir.
Que si te arrepientes algún día de lo que pasó,
puedes encontrarme en un nicho, en otro cajón de Madrid.

lunes, 17 de marzo de 2014

Sufre, folio en blanco.

Escribo agobios endulzados por un "necesita cariño".
Con ojos morados por culpa de un poste con forma
de una mano y su anillo.

Con cientos de palabras cargadas, escritas sin ganas
en el vacío de un folio en blanco,
tremendos los títulos de tu biografía.

Que intento adaptarme pero cambiáis demasiado
rápido, y yo voy perdiendo la suavidad
de mis muñecas.
Atrapo la voluntad de los demás,
y la hago mía para solo destruirla.
que puedo ser ego, pero no centro.
Como el primo paria del Diablo sin la apatía de quien tan solo
barre,
los desperfectos.

Y yo no quiero ser homicida sin valor para alguien.

Yo solo soy homicida de baño, de sentarse en el retrete.
Sin que le importe a nadie.


jueves, 27 de febrero de 2014

Podría vender una y un millón de veces mi alma al Diablo.

Y el Diablo me miraría sonriente.

"No valen" me diría "tus almas no me valen".

Y yo sonreiría.

Recogería mis cosas y me iría de allí.

Y le diría que no importa que todo está bien.

Y el me miraría extrañado.

Pero yo no se lo explicaría.

Porque al llegar a casa dejaría mis almas en el cajón de mi mesa.

Ni si quiera cerraría con llave. Ni siquiera cerraría el cajón.

Solo cogería una de ellas, la más importante.

Y me la guardaría en el bolsillo.

Y miraría la hora.

Y contaría las vidas que me quedan para verte.

Y sonreiría.

Porque todavía me quedarían muchas y no sé vivir si no es esperando.

Entonces, después de todas esas vidas.

Volvería al Diablo.

"¿Conseguiste lo que buscabas?"

"No, no pude. Pero no importa".

"He conseguido vivir todas mis vidas sin conseguirlo".

Entonces el entendería

que estaba todo en mi cabeza.

Y yo entendería

que me había dejado todas mis almas en el cajón de la mesa.

Y que no estaba cerrado con llave. Que ni siquiera estaba cerrado.

Y correría a ver si están.

Pero tú ya te las habrías llevado.

Y por fin entendería todo.

Que nunca las he vivido.

Que te las mandé por correo a la luna de tu nombre.

Y tendría que ir a buscarlas pero no se ir.

Y nadie quiere llevarme.

Y poco a poco, me escondería en el baño, y esperaría morir.

Y el Diablo, que siempre lo ve todo.

Diría para sí: "Este es el precio que se cobran por enamorarse de ti".

"I hurt myself  today
to see If I still feel
I focus in the pain 
the only thin thats real".



martes, 25 de febrero de 2014

Hablando solo.

<-El gusano que me carcome quiere cambiar de aires, por qué no te lo guardas tú, lo sientes y luego vienes a explicarme qué es la empatía->

Hablando solo, parte I.

¿Queréis saber la verdad?
Pues no.
He aprendido a callarme cuando me lo piden
Y aun así, eso deja más  verdades que decir.

Después de demasiadas cervezas
para tan poca sangre malgastada,
son solo unos sucios comentarios
demasiado profundos para nadie.

Porque demasiado es la palabra.

Huye, como rata ante una escoba.
Por que eso es lo que eres.
                       lo que eras.
                       lo que serás.
Una rata ante una escoba. Una escoba con mi nombre.

Esclava de tu propia ingenuidad, de tu ironía. De tu fantasía.
Bajo palabras de 140 caracteres camuflo todo lo que no fui capaz de decirte o lo que no fuiste capaz de escuchar.
Con cuatro rollos de dinamita
en mi pecho, soy suicida.
Y exploto en nuestro muro de la vergüenza.

Y quise irme y no me dejaste
y quise quedarme y me echaste.

Y ahora, en la línea de tu presencia
escribo en la noche, embotado por alcoho
ahogado en penas.

Alguna vez quise que un sábado a las
 2:41 de la noche, alguien me preguntara.
Y nadie lo hizo.

Y yo, sin nisiquiera tu aliento en mis recuerdos
¿Qué soy yo?

No más que unas letras
y una fotografía de carné.
Una fotografía de un corazón ingrato e iracundo
Unas letras que rezan: "Te quiero,
                                    te quise,
                                    te querré".

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Hablando solo, parte II: 

Tan simple tu historia y tan llena de recortables de fuego la mía.
Línea roja y fina de un dolor poco hecho.
Ansiedad excpluida y peligrosa.
Cada sílaba de tu nombre grabado al rojo en mis venas.
Tres en el reloj de esta madrugada de este sábado amargo.
Cada palabra que minuto a segundo escribes en tu cerebro anónimo.
Mi agua salada en el sueño de tu mejilla.

Siento que quererte resultó fácil.
Siento que fue fácil también dejar de hacerlo.
Lo difícil fue, entonces, querer no querer quererte.

Ojalá que me leas.
Ojalá que me leas y no me entiendas.
Y quieras entenderme,Por que descubrirás la inmensidad de todo esto
y quemaremos juntos el filtro de tus ojos.
Y sepas que no deseo que me quieras,
solo que te enamores, y entonces sufras.

Las 3:15 horas. Tanto tiempo que gastar pensando en tu pupilas.
Como un lienzo pintado con oro abrupto, escondido y peligroso.
De pincel de pelo de princesa muerta hace ya 3:19 horas de la madrugada de este sábado sin sostenido.

Cuento las vidas que quedan para verte bajo un cielo de mil estrellas apagadas.
Y las cenizas de esa venda que la comadrona te puso al nacer.

Y yo no dejo de preguntarme por qué no dejas de mirarte las manos
y prestas atención a mis labios que hace ya 17 años que se pudren.


N.R.

lunes, 17 de febrero de 2014

Puta.

Puta, como la vida.
Como la vida y la muerte
como el tabaco, la nieve
y la suerte.
Como la tinta, como el folio en blanco
como el gobierno y su gente.
Como un suspenso, una bofetada,
una historieta, un colchón
o un café por la mañana.
Un ladrido, un atropello, 
una puatada, sin más:
que se nos caiga el pelo.

Puta, como la novena sinfonía
violines, pianos, guitarras
y atronadoras baterías.
Voces chillonas y graves.
Blues, Jazz, Rock and roll....
siempre habrá una melodía 
para acallar todos tus males.
Canciones, moqueo, cubertería
la armónica de Gales.
Sexo, distorsión y cocaína.
La gloriosa banda sonora 
que acompaña mi melancolía.

Puta, como la rabia que sentía
como el llorar, el reir y el gritar.
La amargura, la valentía,
la falta de sueño, de agallas.
Implosión, tsunami, momificación,
litros de crudo destruyendo tus playas.
Bomba, enfermedad, desamor,
pataleta, iracundo, angustia, 
castigo, asesino, guarrerías,
toda esta mierda y su hedor.

Puta, puta y cien veces puta.
Puta, como la poesía.

N.R.

martes, 4 de febrero de 2014

Cirugía emocional: Amalgama.

Dios, necesitaba escribir alguna falsedad por ahí. Entre mi extraña afición a ponerme canciones tristes y la de fijarme en la vida de los demás acabo deprimido la mayor parte de la semana.
Cualquiera diriía que no lo hace aposta, que su reproductor aleatorio de música es muy oportuno. Yo no. Mi aleatorio no tiene una mierda que ver. Soy yo quien busca, descarga y selecciona las canciones. Soy yo el dueño de mi estado de ánimo. Creo que me gusta deprimirme. Y me asusta. Seguro que no es sano
¿Es sano?
No, seguro que no, seguro que no, seguro que no...
Como dijo Emma; solicitaré una cirugía emocional.


 Muchas veces siento esa imperiosa necesidad de escribir Es como un impulso. Cientos de ideas aparecen derepente ante mis ojos pero a la hora de ponerme ante un papel en banco es como si todas esas palabras intentasen salir todas a la ez por un espacio demasiado pequeño y se amontonan a su alrrededor. Y se forma un tapón.
Miles de emociones pueden decidirse a salir en el momento menos oportuno. Sentimientos que por alguna estúpida razón he estado guardando . Escondiendolos. Evitando reconocer siquiera su existencia. El baúl de las emociones está depronto a rebosar pero yo, tan impropio de la realidad, cierro los ojos e intento encajar una más, siempre una más. Y siempre veo como el baúl explota y cual caja de pandora expulsa mis sentimientos a fuera, todos a la vez. Todos a la vez. Todos.
Y entonces: amalgama.

sábado, 18 de enero de 2014

Corto y cierro.

Érase unos ojos verdes
y una mujer.

Érase una sonrisa inocente
para una mujer.

Éranse los ojos oscuros
de una mujer.

Érase un puñal de plata
clavado en su corazón
Érase una navaja oxidada
y un corte en la muñeca
y una acusación.

Érase una despedida
Érase una mujer:
"Buena suerte, que encuentres lo que buscas"
"Hasta nunca"
"Corto y cierro"
Y se fue.

domingo, 12 de enero de 2014

“A paper, a person, a promise” - Dr Earl Reum.

Una vez en una hoja amarilla de papel con rayas verdes 
escribió un poema 
y lo llamo “Chops”
porque así se llamaba su perro
Y de eso trataba todo
Y su profesor le dio un sobresaliente
Y una estrella dorada
Y su madre lo colgó en la puerta de la cocina
y se lo leyó a sus tías
Ese fue el año en que el padre Tracy

llevó a todos los niños al zoo
Y les dejó cantar en el autobús
Y su hermana pequeña nació
con las uñas de los pies diminutas y sin pelo
Y su padre y su madre se besaban mucho
Y la niña de la vuelta de la esquina le envió una
tarjeta de San Valentin firmada con una fila de X
y el tuvo que preguntarle a su padre qué significaban las X
Y su padre siempre lo arropaba en la cama por la noche
Y siempre estaba ahí para hacerlo.



Una vez en una hoja blanca de papel con rayas azules
escribió un poema
Y lo llamo “Otoño”
porque así se llamaba la estación
Y de eso trataba todo
Y su profesor le dio un sobresaliente
y le pidió que escribiera con más claridad
y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque estaba recién pintada
Y los niños le dijeron
que el padre Tracy fumaba puros
Y dejaba colillas en los bancos de la iglesia
Y a veces las quemaduras hacían agujeros
Ese fue el año en que a su hermana le pusieron gafas
con cristales gruesos y montura negra
Y la niña de la vuelta de la esquina se rió
cuando él le pidió que fuera a ver a Papá Noel
Y los niños le dijeron por qué
su madre y su padre se besaban mucho
Y su padre nunca le arropaba en la cama por la noche
Y su padre se enfadó
cuando se lo pidió llorando.


Una vez en un papel arrancado de su cuaderno
escribió un poema
Y lo llamo “Inocencia: Una duda”
porque esa duda tenía sobre su chica
Y de eso trataba todo
Y su profesor le dio un sobresaliente
y lo miró fijamente de forma extraña
Y su madre nunca lo colgó en la puerta de la cocina
porque él nunca se lo enseñó
Ese fue le año en el que murió el padre Tracy
Y olvidó cómo
era el final del credo
Y sorprendió a su hermana
enrrollandose con uno en la puerta de atrás
Y su madre y su padre nunca se besaban
ni siquiera se hablaban
Y la chica de la vuelta de la esquina
llevaba demasiado maquillaje
Que le hacía toser cuando la besaba
pero la besaba de todas formas
porque tenía que hacerlo

Y a las tres de la madrugada se metió él mismo en la cama mientras su padre roncaba profundamente.

Por eso en el dorso de una bolsa de papel marrón
intentó escribir otro poema
Y lo llamo “Absolutamente nada”
Porque de eso trataba todo en realidad
Y se dio a sí mismo un sobresaliente
y un corte en cada una de sus malditas muñecas
Y lo colgó en la puerta del baño
porque esta vez no creyó
que pudiera llegar a la cocina.