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jueves, 23 de mayo de 2013

Mentirosa.

Ser un mentiroso por tener la última palabra.
Estoy cansado de las mentiras. Todo el mundo miente. Mienten por amor, mienten por dinero, mienten por interes...
Harto de tanta farsa mis oidos están siempre llenos de palabras que huelen a mentira. Solo cusan problemas, falsas esperanzas... Las odio.
La gente miente, la mentira pasa al rumor, el rumor se extiende. Está el mentiroso que extiende el rumor y están los idiotas que le creen. No es gracioso, no es divertido. Esta sociedad se edifica bajo los cimientos e un gran saco de promesas falsas y mentiras, ya no puedes fiarte, ya no puedes creer en nada. Una historia, un rumor, cualquier cosa... A estas alturas solo un crédulo puede confiar en la veracidad de las palabras que escucha.
Mentiras piadosas, bromas de mal gusto.
Siempre les pillo, siempre sospecho, siempre se quién me miente. No se miente a un mentiroso.

viernes, 17 de mayo de 2013

Infantil, infantil forever.

Complementación, deseo, futuro. Cuatro gotas de nada, tres gotas de más. A veces decimos cosas sin pensar, o las escribimos. Un día me aburro y me pongo a hablar solo, interpreto... ¿Personajes? No lo sé, solo hablo, cambio la voz y soy otra persona. Una vez leí que alguien lo llamaba hacer el Indio. Me gusta hacer el Indio, igual que me gusta perder el tiempo con los muñecos o jugando a las pistolitas con mi hermano pequeño. La gente me llama infantil.Infantil, alguien infantil es alguien inocente. ¿Realmente soy infantil? El otro día me dijeron que los libros proporcionan una perdida de la inocencia que no te da la vida. Nah, no me hagáis caso, en realidad decía que los libros te quitan la inocencia si perder la virginidad. Pero nada, que no estoy en vena para escribir. Como siempre.
Encantador es el momento infantil de los niños pequeños, no se plantean cosa... bueno, miento, si que las plantean... ¿Habéis visto el anuncio ese en el que aparece un niño preguntando a su padre que qué es una galaxia, y un planeta y un huevo de cosas más? Que nadie diga que no se plantean cosas, que no piensan. A lo que quería llegar con esto era que un niño no se plantea cosas realmente... ¿Graves? No, graves no, pero no encuentro la palabra, decir que no son importantes tampoco es lo correcto. Vale, seré claro, no se preguntan "¿Dios existe?" ¿Sabéis a qué me refiero? Pues eso.



No pensaba publicar esto, pero últimamente me llaman de todo, y una de entre tantas (egocéntrico, estúpido, loco...) es infantil. Así que me apetece poner esta entrada, porque yo lo valgo. :P

martes, 7 de mayo de 2013

Los ojos más bonitos del mundo.

Te encuentras un día mirándote al espejo, repasando tú cuerpo con una mirada profunda y una mueca en los labios. Te miras a los ojos. Lo único que te gusta de ti, tus ojos. Verdes, con un anillo dorado alrededor de la pupila  Son bonitos. Decides que un día los sacarás de sus cuencas, unos ojos así no merecen un rostro como el tuyo.Merecen algo más. Sacudes la cabeza, te vistes y sales al colegio. El colegio ese lugar en el que casi todos los días lectivos se produce una conglomeración de niños pijos, falsos y egocéntricos. Los odias. Las clases, aburridas, son pasables. Puedes con ellas. Los alumnos... Dicen que los niños pueden ser muy crueles. Esa gente, esa gente falsa que critica a las espaldas de los demás. Inseguras de si mismas que optan por atacar la autoestima del más débil. A estas les harías sufrir. Pero no lo haces. Esa gente, esa gente con aire de superioridad, con ese gesto constante de desprecio hacía los demás. A estos les humillabas, pero no lo haces. Esa gente, esa gente que finje que les caes bien cuando ni te tragan. Les quitarías todo lo que tienen. ¿Por qué no lo haces? Resentido vuelves a casa. Tu casa es un lugar tranquilo, pero tus padres, más susceptibles que el demonio, te irritan, te pinchan, te critican. Intentas hacer oídos sordos, pero el peso de la circunstancia puede contigo y les gritas. Se enfadan, que irascibles... Viene un monologo de una o dos horas sobre lo mala persona que eres, lo mal educado que estás, lo mal que lo haces todo. Y tú, quieres dejar de escuchar lo que ya sabes, deseas irte a desahogarte mordiendo una sabana o dejándote los nudillos en los ladrillos de la pared. Se callan, te vas, lloras. No te gusta llorar, es débil. Rompes un azulejo del baño, gritas contra la almohada. Te miras al espejo y decides de nuevo sacarte los ojos algún día y guardarlos en un cofre de oro envueltos en pañuelo de seda roja y una foto suya. Para la posteridad.
Desde dentro de un cajón; Los Ojos Más Bonitos del  Mundo.

N.R.







Me encantaría que me dejarais algún comentario, critica o cualquier cosa. Un escritor no es nadie sin su lector :)

viernes, 3 de mayo de 2013

A través del espejo.


"Me pierdo por eso a veces en el fútil imaginar qué especie de persona seré para los que me ven, cómo será mi voz, que tipo de figura dejo inscrita en la memoria involuntaria de los otros, de qué manera mis gestos, mis palabras, mi vida aparente se graban en las retinas de la interpretación ajena. Nunca conseguí verme desde fuera. No hay espejo que nos muestre a nosotros mismos como afueras, porque no hay espejo que nos saque de nosotros mismos. Se necesitaría otra alma, otra colocación del mirar y del pensar. [...] siempre sigo aquí adentro, en la quinta de altos muros de mi conciencia de mí".
Libro del Desasosiego, 2002: 352, [] 338.

Podemos llamarlo Fanfic: Encuentro I.

La ciudad era sucia. La ciudad era sucia por que nadie la limpiaba, las calles estaban sucias, los coches necesitaban un buen lavado, las bolsas de basura se acumulaban en los sucios contenedores que nadie recogía  Una espesa niebla gris encapotaba siempre los días de invierno y a causa de eso, el aire era sucio y apelmazado, mezclado con el humo y la suciedad de la calle.
Colin subía por la boca del metro, lo normal hubiese sido que al salir, inspirara profundamente con la falsa idea de inspirar un aire mas puro, limpio y libre que el aire pesado del metro. Pero Colin no. Colin llevaba viviendo en aquella ciudad demasiado tiempo como para saber que no era algo recomendable. Continuó subiendo las escaleras e inicio su tradicional recorrido por la calle. Paso por el escaparate de la panadería y, como siempre, se tomo un rato para observar, goloso, algunos de los pasteles que se encontraban expuestos. Siempre recordaba la primera y el última vez que había tenido la oportunidad de comer uno de aquellos pasteles. Había sido muchos años atrás  antes de que le diagnosticaran una intolerancia grave al azúcar  Por supuesto, había optado cientos de veces por pasteles de fabrica hechos con productos químicos que semejaban el azúcar pero el opinaba que la ciencia jamas podría igualar un manjar como aquel.
Miró su reloj de muñeca y se dijo que ya llevaba demasiado tiempo admirando aquellas obras de arte gastronómicas y un poco a regañadientes reinició su camino. Al terminar la calle, giró a la derecha y chocó con brusquedad con alguien que corría en dirección opuesta. Cayó hacía atrás y se golpeó la cabeza contra el suelo. Un dolor punzante le acuchillo la nuca y se le nublo la vista, con un gemido de dolor se llevo la mano al chichón que ya empezaba a formarse en su cabeza y comprobó con alivio que no sangraba. Sacudió la cabeza para despejarse y se giró en el último momento para de ver una melena roja desaparecer entre los callejones.

-No puede ser -musito levantándose- ni siquiera una disculpa
Colin estaba furioso, no le gustaba que le tomaran el pelo, no le gustaba que le faltasen al respeto. Más de una vez, había tenido problemas con alguna autoridad por no tener reparos en propinar un  buen puñetazo.
Sin pensarlo mucho, tomo una decisión y echo a correr hacía donde había desaparecido aquella melena roja.