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jueves, 18 de abril de 2013

Estúpidos e hipócritas psicólogos...

"Deberías buscar a alguien a quien contarle tus problemas, para desahogarte. A mi no me das miedo pero eres una persona inestable" Eso fue lo que dijo, pero en realidad oí: "Cuéntamelo, aunque no creo que te de la vena genocida y te vayas a matar a todo el mundo, estás loco" Estúpidos e hipócritas psicólogos...

Dialogo IV

-Entonces ¿La quieres?
-Claro que la quiero, joder. Dios, te juro que mataría por ella.
-Pues ve a por ella, es fácil.
-No, no lo es... ella no me quiere a mi.
-Pues enamorala.
-No se hacerlo, lo he intentado, lo sigo intentando... Pero ella esta enamorada de otro, no puedo hacer nada y lo entiendo, a mi, por ejemplo, no podrían enamorarme ahora...
-Joder, eso es una putada ¿eh?
-Gracias por los ánimos tío. Además el otro siempre esta en medio, el muy cabrón sabía la verdad...
-¿Y qué verdad es?
-Me dijo que ella no me querría nunca, me dijo que no le importaba, que era su perrito faldero, su paga-fantas.
-¿Y es cierto? Joder...
-no lo sé. yo ya lo había pensado y además, estaba enfadado cuando me lo dijo, razón de más para creer que es cierto.Todo encaja.
-tío, olvídala, si ella no te quiere, si no le importas es porque no sabe valorarte.
-Que va, joder, nadie sabe valorarme entonces. Nunca he tenido amigos, amigos de verdad. ni siquiera tú.
-Yo sí, bueno, no, es cierto, no te quiero. de hecho a veces pienso que deberíamos morirnos de una vez, me aliviaría a mi, te aliviaría a ti y aliviaría a mucha gente.
-Ya, ya lo sabía, pero no es lo mismo... Tú, eres yo.
-Estás loco, tío.
-Gracias por escucharme
-A ti, ya sabes que cuando quieras.
-Buenas noches.
-Jaja, quitale el "buenas".

Desvaríos de un suicida III

Sueños rotos, sueños destrozados. No encontraba motivación y me ha costado muy caro.


Perdí el tren de la oportunidad, salió antes de que yo llegara. Ahora no me queda nada ¿Qué hacer? No hay opciones, todas mis historias, todos mis sueños y deseos, todos rotos y destrozados con unas cuantas promesas. Perdido, humillado. Demasiados problemas para continuar respirando. Bajo el peso de la circunstancia me siento agobiado. he perdido el momento, tuve la oportunidad de salir adelante, tuve lo que otros muchos no tuvieron. Fui un estúpido y ahora no me queda nada más que la imagen de un sucio espejo con la que torturarme cada mañana.Sin pestañear, sin respirar, frío, pálido, tranquilo.

sábado, 6 de abril de 2013

Anoche volví a dormir.

Anoche volví a dormir, bueno, en realidad volví a llorar y después, volví a dormir. Supongo que me desahogue ¿Cuánto llevaba sin llorar? ¿Meses? No lo sé, el caso es que mucho tiempo me gusta llorar. Tampoco se por que... Siento que no debería, que no lo merezco. Pero ayuda. Bueno, ayuda si lo haces solo, no me gusta llorar en público. Te encuentras abrazándote a las piernas, moqueando y mordiendo las sabanas para no gritar. Cierras los ojos, ahogas un gemido y como estás solo y a oscuras, dejas que las lágrimas corran libres y veloces por la cara. Luego, después de una, dos o incluso tres horas llorando, con los ojos hinchados por las lágrimas y ya más tranquilo, te recostas intentando pensar en otra cosa. Te arropas de mala manera con las sabanas mojadas por las lágrimas a la espera de que un sueño apacible te aborde y te alivie.

Yo soy así, pero resulta que por la mañana, ya despejado y recuperado, me siento mal. No me gusta llorar, pero para dormir, hay que llorar.